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Etiqueta: bebés


Con tiempo y experiencia aprenderás a distinguir entre los consejos de crianza que vale la pena seguir y los que es mejor ignorar. También podrás hacer sentir a todos que sí los has escuchado, a pesar de que no necesariamente hagas lo que te dicen. Revista:   Sonríe Mamá. Edición:  mayo-junio de 2017. Autor:     Mónica Bulnes de Lara.


A veces parece que tiene poderes mágicos: el chupón (o chupete) puede ayudar a conciliar el sueño al bebé más inquieto, o apaciguar el más fuerte berrinche de un pequeño fuera de control. Sin embargo, como todo en la vida, debe tener un lugar y tiempo adecuado de uso, para evitar «adicciones» que impidan que nuestro hijo se forme en otras características indispensables en su desarrollo infantil.


Es una etapa llena de distintos sentimientos: emoción, alegría, miedo, preocupación. Cada uno en el matrimonio vive el embarazo desde una perspectiva diferente, que es, para los dos, igualmente importante. El tener consideración por las inquietudes del otro, así como mantenerse muy unidos en cada uno de los diferentes momentos previos a la llegada del bebé, es esencial para fortalecer la relación de pareja.


Hacer cualquier cosa por primera vez, provoca ansiedad.  No hay manera de evitarlo, ya que es parte de la natural reacción humana frente a lo desconocido. Con mayor razón cuando se trata de hacerse cargo, por primera vez, de la crianza y formación de un hijo. Sin embargo, tenemos que confiar en la infinidad de herramientas que tenemos para hacer bien la tarea: el instinto, el modelaje de padres a nuestro alrededor, la asesoría de familiares y amigos, literatura, cursos, etc, etc.


Un embarazo en la adolescencia no sólo afecta a la madre y al bebé por nacer, sino al padre, a toda la familia de ambos jóvenes, así como a muchas otras personas con las que ellos tienen relación, pues todos los sistemas entran en acción para apoyar y sacar adelante una situación de por sí complicada. Debemos tener en mente que las decisiones deben considerar lo que se mejor para todos los involucrados, incluyendo al bebé, y también el que los padres deben asumir responsablemente las consecuencias de sus decisiones.


El proceso de decidir adoptar a un niño o, más difícil aún, el proceso de dar a un bebé en adopción, toma tiempo e implica la más grande expresión de generosidad del corazón de una persona. Una verdadera madre y un verdadero padre es quien pone primero el bienestar del pequeño a su cargo, antes que sus propios deseos o necesidades. Tanto para la mamá que da un bebé en adopción, como para la pareja que adopta, es importante considerar diferentes factores, ya que serán determinantes para el mejor manejo de tan trascendente decisión.  


Así como planeamos estudiar cierta profesión, y deseamos un trabajo determinado, también debemos ir planeando y considerando lo que pasará cuando seamos padres de familia, ya que nada cambia más la dinámica profesional que cuando tenemos un hijo. El prever económicamente y hacer un plan específico de “tiempos y movimientos”, de acuerdo con nuestra pareja, garantizará el éxito de nuestra función como papás.