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Etiqueta: fortaleza


El humor es importante en todo lo que hacemos, pero en la relación de pareja se convierte en un ingrediente esencial para promover la cercanía, la complicidad y la fortaleza necesarias para que dure para siempre.


Hablando de adopción, se necesita mucha claridad, mucha fortaleza y un inmenso amor para hacer por tu hijo lo que sólo una VERDADERA madre haría… ¡no te pierdas este episodio!


Siempre nos dolerá ver que nuestros hijos sufren, pero nada nos llenará de mayor orgullo que verlos caer y levantarse, comprobar su fortaleza; y nada nos dará mayor tranquilidad que ver que, aún sin nosotros, son capaces de construirse un destino feliz. Revista:   Sonríe Mamá. Edición:  enero-febrero de 2018. Autor:     Mónica Bulnes de Lara.


Sin querer, nuestras acciones pueden originar una estrategia educativa que, en lugar de fortalecer, debiliten el carácter de nuestros hijos, disminuyendo la probabilidad de que puedan construirse un buen futuro.


Dentro de las características fundamentales que todos deberíamos de poseer, está la resiliencia: la capacidad de resistir y sobreponerse a las dificultades de la vida. Esta indispensable fortaleza se forma desde los primeros años de vida, y los padres jugamos un papel protagónico en este proceso.


Definitivamente, hay situaciones que son tan fuertes que provocan que nos tardemos en reponernos y no siempre por completo. Son momentos en que tenemos que hacer acopio de toda nuestra fuerza de carácter para salir adelante. Pero si lo logramos, habremos desarrollado nuevas capacidades que nos acompañarán para siempre.


La resiliencia es un término psicológico que básicamente se refiere a nuestra capacidad de resistir los periodos difíciles de la vida. Sin embargo, en una época como la actual, en donde con gran frecuencia se promueve la evasión de la frustración y del sufrimiento con medicamentos, adicciones, etc., se vuelve muy complicado ser resiliente.


Todos somos superhéroes. Cada día en que dominamos nuestros defectos y aprovechamos nuestras virtudes, hacemos muestra de fortaleza y valor. No se requiere ser «más rápido que una bala», o hacer alguna proeza que cambie al mundo entero. En nuestro pequeño círculo, en nuestra vida cotidiana, podemos dar ejemplos diarios de heroísmo que, al final, dejan una marca en quienes nos rodean, haciendo que nuestra existencia no haya sido en vano.


El cumplimiento de nuestro deber y nuestros compromisos depende de nuestra fortaleza de carácter y la firmeza de nuestros principios. Pero, además, la actitud con la que lo hagamos, le dará el verdadero valor que conlleva el adquirir responsabilidades que nos hagan crecer como personas. La felicidad se encuentra cuando nos hemos comportado con congruencia y honor, enriquecida por el esfuerzo que requirió haber logrado tan digna meta.



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