Enviame
tu Pregunta
Último
Episodio

Etiqueta: hábitos


Hay cosas que nos cuestan mucho trabajo pero que sabemos que es bueno hacerlas regularmente en nuestra vida. La ciencia nos propone un método muy sencillo y eficaz para instalar un nuevo hábito… ¡escucha este episodio!


Dice una investigación que el 40% de nuestra conducta diaria consiste en hábitos. Esto nos hace sumamente poderosos, ¿quieres saber por qué? ¡Escucha este episodio!


Hablamos más de los hijos que no quieren comer, que de los que comen de más… pero ambos son hábitos poco saludables. En esta ocasión, nos dedicaremos a los segundos. ¡Escucha este episodio!


Cuando te propones cambiar alguna conducta que está muy arraigada en ti, es difícil mantener la promesa. Muchos estudios han encontrado la relación entre una característica de la personalidad y la fuerza de voluntad. En este episodio te decimos cuál es.


Una relación de pareja cercana, cariñosa y feliz ocurre por la suma de muchos pequeños momentos y situaciones importantes. En este episodio mencionaré algunos hábitos que, al incorporarlos a tu vida cotidiana, podrían ayudarte a mejorar aún más tu matrimonio. ¡No te lo pierdas!


Elige cosas sanas. No se trata de comer más fruta y verdura, sino de ir formando un nuevo hábito, uno que pueda construirte la vida que deseas. Como todo hábito, requerirá de tiempo, pero sobre todo, de tu capacidad de distinguir y elegir lo que sea mejor para tu relación de pareja, para tu vida familiar y tu vida personal.


En ocasiones pensamos que enseñarles a nuestros hijos buenos hábitos no impactarán en otra área de su vida que no sea la de la conducta específica a la que se refiere: lavarse los dientes, higiene personal; ordenar su habitación, organización… y así sucesivamente. Sin embargo, cada una de las conductas – positivas o negativas – que adquieren nuestros hijos puede determinar de manera importante su futuro.


Todos conocemos la teoría de qué alimentos debemos comer y cuáles evitar o ingerir con más moderación. Por lo tanto, en la mayoría de los casos, no es un asunto de desconocimiento, sino de falta de voluntad. Sencillamente, no queremos hacerlo, porque cuesta demasiado trabajo. Las consecuencias personales vendrán solas, pero ¿y las familiares? ¿Cuántas generaciones después de la mía se verán afectadas por mis hábitos alimenticios?


En la gran mayoría de las ocasiones, la adicción es una condición que no se cura, sólo se aprende a controlar. La terapia de grupo es uno de los tratamientos que se ha comprobado como más efectivo para estos casos, y también el cambiar algunas de las conductas obsesivas por hábitos –también repetitivos, pero más sanos–. Pero nada de estas herramientas no servirán de nada si no empezamos con el más importante de los pasos: admitir que tenemos un problema.