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Etiqueta: hijos adultos


El proceso para dejar ir a tu hijo adulto, y que salga del hogar familiar para ser totalmente independiente, empezó el día que llegó recién nacido a tu casa y, con toda la tristeza que conlleva, también debería de haber una sensación de “¡Misión Cumplida!”.


¿Por qué sucede a veces que los hijos ya adultos no frecuentan a sus papás y cuando lo hacen son distantes y hasta groseros con ellos? ¿Hay algo qué hacer como padre? ¿Y como hijo?


Para la gran mayoría de los padres, es un gusto ayudar a un hijo, no importa de qué edad. Sin embargo, es bueno que vigiles cuánta ayuda y de qué tipo le estás dando a tu hijo adulto, pues podrías causarle un daño, sin desearlo.


Una etapa esperada con emoción por padres e hijos: Ser mayor de edad marca el momento en que los jóvenes adquieren responsabilidades cívicas y pueden realizar legalmente conductas que están reservadas para los adultos: manejar, ingerir bebidas alcohólicas, trabajar tiempo completo, etc. Sin embargo, para hijos que viven en casa, hay puntos importantes a considerar.


Cuando creíamos que, después de años de cuidado y formación, habíamos mandado a un hijo a enfrentar por sí mismo la vida real, recibimos un telefonazo o una visita inesperada y ¡sorpresa!, nuestro “retoño adulto” requiere de apoyo y nos pide que lo recibamos de regreso en casa. ¿Qué hacer con los hijos boomerang?


Una vez que han crecido, es natural que los hijos quieran encontrar su propio camino, buscando independencia. Sin embargo, ocurre también que pasan los años, y se convierten en adultos que no muestran ningún deseo de abandonar el hogar de sus padres. En algunos casos, tienen un trabajo e incluso aportan un monto al presupuesto familiar; en otros, sencillamente no hacen nada, y no se van.


Cuando un hijo llega a la edad adulta ya debe de tener las herramientas básicas para construirse un buen destino, autónoma e independientemente. Sin embargo, los lineamientos no son tan claros cuando los hijos adultos aún viven en la casa de sus padres. Como la relación con ellos ya no es la misma que cuando era un menor, suelen haber discusiones por las diferencias de opinión sobre distintos temas. Es importante mantener nuestro rol de padres para fijar claras las reglas.


Por supuesto que nuestro objetivo como padres, es hacer de nuestros hijos unas personas de bien, responsables e independientes. Pero el momento de autonomía absoluta llega en el día en que, como adultos, pueden hacerse completo cargo de sí mismos y de las consecuencias de sus decisiones. Mientras eso llega, deberemos ser nosotros los que pondremos los parámetros para que, poco a poco, ellos puedan ir delineando su propio destino.


Una de las tareas más difíciles a las que nos enfrentamos como padres de familia, es la de aceptar el que nuestros hijos tomarán decisiones diferentes a las nuestras. Que, como individuos diferentes a nosotros, elegirán un camino que no necesariamente va de acuerdo al futuro que nosotros habíamos pensado para ellos. Sin embargo, cuando los hijos están en problemas serios debido a su debilidad de carácter, ¿se justifica el rescatarlos, especialmente si ya son mayores de edad? ¿Cómo ayudarlos a salir adelante de la mejor manera?