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Etiqueta: hijos independientes


Educar a los hijos a ser independientes y autónomos empieza desde pequeños, pero si no nos damos cuenta, podemos seguir con la subvención, manteniéndolos económicamente hasta que ya no sea adecuado… Si crees que estás en este patrón de conducta, ¡este episodio es para ti!


Pasar de ser madre a ser suegra no es una transición que nos hayan enseñado a hacer, por lo que es importante tener cuidado de ciertos temas para tener siempre una buena relación con tus hijos recién casados y su nueva familia.


Todas tenemos un estilo de crianza particular y lo aplicamos todos los días en la esperanza de hacer de nuestros hijos adultos íntegros. Pero, ¿cuándo es que podemos ver verdaderamente los resultados de la manera en que educamos a nuestros hijos?


El apego es fundamental para el sano desarrollo de los hijos. Es parte de sentir seguridad e ir adquiriendo confianza en sí mismo, pero como cualquier proceso, necesita irse transformando para ir dando lugar a la independencia y autonomía. En el episodio de hoy hablo de lo que ocurre cuando este proceso no sucede de la manera esperada y los hijos viven estrecha y extremadamente apegados a sus padres.


Enseñarles a los hijos las ventajas y las “desventajas” de estar “subvencionados”, bajo el cobijo de los padres, establece un criterio valioso en casa que quiero compartir contigo en este episodio. ¡No te lo pierdas!


La aceptación es un tema muy importante en el desarrollo emocional y psicológico de una persona. De los padres depende en gran medida que un hijo crezca sano y capaz de construirse una vida feliz.


El que los hombres sean «demasiado» apegados a sus mamás, es una de las críticas más serias que hacen las mujeres de sus parejas. Pero al mismo tiempo, somos las que principalmente nos encargamos de enseñar a los hijos a ser independientes y autónomos, así que parece que estamos construyendo nuestra propia pesadilla… ¿qué estamos haciendo mal?


Por supuesto que nuestro objetivo como padres, es hacer de nuestros hijos unas personas de bien, responsables e independientes. Pero el momento de autonomía absoluta llega en el día en que, como adultos, pueden hacerse completo cargo de sí mismos y de las consecuencias de sus decisiones. Mientras eso llega, deberemos ser nosotros los que pondremos los parámetros para que, poco a poco, ellos puedan ir delineando su propio destino.


Somos mamá o papá desde que nace nuestro primer hijo, hasta el día en que morimos. Nuestra función de orientadores permanece aún después de que nuestros hijos alcanzan la vida adulta. Pero, ¿en dónde está la línea que separa el «adecuado apoyo paternal» y la acosadora sobreprotección? El saberlo es indispensable para ayudar a nuestros hijos a ser personas responsables e independientes, capaces de construir su propio destino.